La izquierda valenciana agita una 'Entesa' al Senado entre todos los partidos para superar al PP
Voces del PSPV, de Compromís y de la sociedad civil apuestan por la unión de todas las formaciones progresistas ante el sistema mayoritario de elección para la Cámara Alta
València08 AGO 2026 6:00
“Hay temas como la financiación, la inversión, la política social y la nueva relación del Gobierno de España a través del Estado que se tienen que tratar de manera territorial, en la cámara que entendemos que es de ámbito federal”. La frase es de mayo de 2016 y la dijo Ximo Puig ante la confección de las candidaturas para las elecciones generales de junio de ese año, convocadas medio año después de las anteriores después de que Podemos y el PSOE no llegaran a un acuerdo. Con ella, el entonces president de la Generalitat verbalizaba su deseo de una papeleta conjunta de todos los partidos progresistas al Senado en las tres circunscripciones valencianas, algo a lo que se opuso Pedro Sánchez y que una década después vuelve a aparecer en escena.
No es precisamente la izquierda la más dada al credo de la resurrección de la carne, pero otra cosa es qué puede ocurrir con las ideas. Y ahí la que ha regresado después de años en el limbo es la llamada de una 'Entesa' a la Cámara Alta, una unión de PSPV y el resto de partidos de la izquierda alternativa (véase Compromís, Podem, EU y Sumar) bajo una misma papeleta. La propuesta ya venía en la ponencia política de Iniciativa PV, una de las patas de Compromís, aprobada el pasado marzo en su congreso, la han reclamado un grupo de sociólogos, profesores, economistas, personalidades de la izquierda y profesionales de la sociedad civil y le ha dado una nueva sacudida un clásico de los socialistas valencianos: Alfred Boix.
Así, recordando la petición que hicieron en 2016 (y volvieron a mover en 2019) “para defender una verdadera cámara de representación territorial, útil para la ciudadanía y comprometida con el pluralismo de nuestra tierra”, el exsecretario de Organizaicón del PSPV reclama para las próximas elecciones generales “constituir listas conjuntas progresistas al Senado” al ver “cómo la mayoría del Partido Popular ha degradado el papel del Senado a una trinchera de bloqueo partidista, la lección de 2016 cobra más fuerza que nunca”. “Es imprescindible: por responsabilidad, para frenar la imposición y para recuperar el espíritu constitucional de una cámara territorial viva y al servicio de una España real y diversa”, expone.
Ximo Puig, aplaudido por la bancada socialista, tras ser elegido senador. / Levante-EMV
Boix ya no tiene el peso interno que tuvo, llegando a ser la mano derecha de Puig a nivel orgánico y un habitual en la sala de máquinas de las estrategias de la federación, pero eso no significa que su opinión sea inocua (es uno de los coordinadores en el Ayuntamiento de Gandia, agrupación con influjo propio en la federación) ni esta posibilidad sea inexistente.
De hecho, fuentes de la actual dirección nacional del PSPV admiten que ni es una mala opción ni debe ser descartable, aunque añaden que si se aborda será en el seno del PSOE. Y dentro de una estrategia “global”, es decir, homogénea en todas las circunscripciones, algo que ya frenó esta vía en 2016 y 2019, años en los que la izquierda valenciana compartía Consell en el Botànic.
Manifiesto de la sociedad civil
No es el único en la izquierda valenciana que ya ha manifestado este deseo. Iniciativa, el partido fundado por Mónica Oltra, salió de su congreso con el mandato de trabajar dentro de Compromís para promover “activamente una ‘entente en el Senado’ que incluya a fuerzas progresistas”. Fuentes de la formación aseguran ahora que están ello y celebran que ese debate comienza a moverse en el PSPV a sabiendas de que en Compromís puede tener encaje visto los antecedentes. “Evitar que el Senado esté bajo una mayoría azul o incluso verde es para planteárselo”, explican. Tampoco parece que haya sentado mal la propuesta entre históricos del antiguo Bloc (hoy Més), según ha constatado este diario.
El planteamiento también tiene eco nacional, ya que a mediados de julio un grupo de sociólogos, profesores, economistas, personalidades de la izquierda y profesionales de la sociedad civil lanzaron un manifiesto -Senadoras y senadores por la democracia- con la petición de listas conjuntas.
El objetivo de ese movimiento es que la Cámara Alta “deje de ser un búnker de la derecha”, según explican sus promotores a El Periódico. Esta posible unión de la izquierda en una sola lista podría tener, avanzan, un “efecto dinamizador” y “movilizador” en “un momento clave”, ya que consideran que “la democracia social y de derecho está en peligro por el auge de la derecha y la extrema derecha”, según explican los firmantes de la iniciativa.
Entre ellos hay decenas de activistas y profesionales como el sociólogo Enrique del Olmo, los economistas Bruno Estrada o Juan Torres, Cristina Almeida, Javier Pérez Royo, Carlos Berzosa, Cristina Monge, Gloria Elizo, Santiago Alba Rico, Javier Aroca, Marina Subirats, María José Pintor o Marta Nebot.
Aplausos durante la celebración del congreso de Iniciativa PV, en marzo. / Germán Caballero
La clave para esta posible alianza, y su diferencia respecto al Congreso de los Diputados, donde esta opción no está sobre la mesa, es la forma de elección de los senadores, con listas abiertas y de manera muy poco proporcional. Cada provincia elige a cuatro senadores y, como los electores suelen marcar con una X a los tres del partido de su elección (o llevar la papeleta recibida en casa con las X ya puestas), en casi todas las provincias suelen salir elegidos tres senadores de la lista mayoritaria y uno de la segunda, aunque la diferencia de votos entre ambas no sea grande. De ahí que en las últimas elecciones el PP obtuviera 121 senadores por los 73 del PSOE pese a haber superado a los socialistas en solo 1,38 puntos.
¿Qué efecto tendría?
Esa situación se dio en la Comunitat Valenciana en las últimas generales de julio de 2023. Los ‘populares’ se llevaron 8 de los 12 senadores en juego con la sorpresa de que en Valencia el PSPV logró adelantar al tercero del PP por apenas 7.000 votos. No obstante, si tanto en Valencia como en Castellón como en Alicante las dos candidaturas de la izquierda (la socialista y la de Compromís-Sumar) hubieran ido juntas, habrían superado a los aspirantes ‘populares’ y logrado nueve de los 12, dando un vuelco similar al que ahora se mira como posibilidad en el resto de España a la vista de cómo el Senado se ha convertido en un ariete del PP frente al Gobierno.
Un frente común de la izquierda para el Senado no solo no es nueva como idea, sino que tiene su ejemplo materializado en Cataluña. En las generales del 2000, 2004 y 2008, las principales formaciones del espacio progresista catalán (PSC, ERC e ICV-EUA) se presentaron en la misma papeleta bajo el nombre de ‘Entesa Catalana de Progrés’ en las cuatro circunscripciones logrando 12 de los 16 escaños en las dos últimas y 8 en las del 2000, en empate con CiU.



